El tiempo del ocio..., un ancla existencial". Hace ya unos años Josef Pieper, en su clásico libro "El ocio y la vida intelectual", definió al ocio como una "actitud del alma" (yo modestamente lo reformularía como "una disposición del hombre"), "un callar", "un dejar de hacer", "una contemplación festiva", "la gozosa actividad de la no-actividad". Los griegos comulgarían con estas palabras y también de alguna manera el hombre medieval, pero nosotros en cambio somos los herederos de la sociedad moderna del trabajo, del esfuerzo prometeico, del tiempo reducido a "utilidad", de la vorágine de la actividad, de un mundo de producción, venta y compra de mercancías donde Cronos -el dios griego del tiempo-, devora a sus hijos al nacer para que nadie lo saque de su pedestal. Es que entre nosotros el tiempo es dinero" y esto nos hace vivir "neg-ociosos", es decir, "no-ociosos", porque estamos en una sociedad que nos define por lo que tenemos y el tener se mide en términos de cantidad: "cuanto más tenés, más sos". La trampa es que "tener no es gratuito": demanda más ingresos y esto "nos consume la vida", implica una mayor entrega personal al trabajo, a la "producción de riqueza" y la consecuencia está a la vista: hay menos tiempo disponible para los afectos, la contemplación, el OCIO EXISTENCIAL...Bueno, fijate, si "no tenés nada que hacer", te invitamos a "compartir un rato de ocio..."
Eduardo Rodriguez
sábado, 17 de enero de 2009
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Cronos, el devorador del tiempo, sus hijos fueron el reloj que marcó su existencia
ResponderEliminary el ocio, nace del tiempo libre que nos aleja de nuestas obligaciones, es por eso que hacer arte en ese tiempo de ocio invita a la creatividad mas genuina
HOLA LUCILA. QUE BUENO SUPONGO QUE ERES AMIGA DEL OCIO. NO CONFUNDAMOS OCIO CON VAGANCIA. YO NO USO RELOJ. ¿Y VOS?
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